El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, compareció ante la Fiscalía en el marco de las investigaciones por el colapso de Ueno Bank, institución financiera cuya crisis provocó el congelamiento de fondos de millones de ahorradores.
Peña fue trasladado desde su residencia en Asunción a una instalación militar por motivos de seguridad, luego de registrarse protestas y enfrentamientos entre manifestantes y policías en las inmediaciones de su vivienda.
Su detención ocurrió horas después de que el Congreso aprobara su destitución mediante un juicio político.
El exmandatario acudió a declarar después de las 11 horas locales. El fiscal Christian Benítez informó que durante la diligencia se presentaron a la defensa los hechos bajo investigación y las pruebas recopiladas.
El expediente contempla posibles delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio.
La Fiscalía señaló que durante la jornada se definiría si procede una imputación formal.
Tras asumir la presidencia, Pedro Alliana anunció medidas para atender las consecuencias financieras de la intervención y disolución de Ueno Bank, entre ellas garantizar el pago de pensiones y aguinaldos a los jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS). La institución mantenía depósitos cercanos a los 350 millones de dólares en el banco intervenido por el Banco Central de Paraguay, situación que también afectó a clientes de la entidad.
El titular del IPS, Derlis León, informó que alrededor de 90 mil jubilados recibirán sus pagos el próximo 17 de noviembre.
Alliana también reportó que se han distribuido más de 996 mil millones de guaraníes, equivalentes a unos 160 millones de dólares, en beneficio de más de 1.1 millones de cuentas.
El nuevo gobierno señaló que su prioridad es “facilitar la recuperación de los recursos de los ahorradores afectados por la crisis.”




